Tato Moreno: “El documental es de sus protagonistas, no del documentalista”

Montaña, arrieros y centenares de ovejas y cabras se encuentran en el emotivo relato que presenta el director argentino en Arreo, en competencia por la categoría ‘Montañas del Mundo’ en PICURT. Un documental que a través de la mirada honesta de una familia de puesteros, invita a reflexionar sobre la relación del hombre con su entorno, del ritmo acelerado de la sociedad y de la incondicionalidad de los lazos familiares.

Texto: María Paz Maldonado Foto: Diana Sanjinés

Durante dos años y medio Tato Moreno se pasó yendo y viniendo de Malargüe, al sur de Mendoza (Argentina), escenario donde transcurre Arreo. Largas cabalgatas entre ríos y cerros, noches durmiendo a la intemperie y profundas conversaciones al lado del fuego fueron necesarias para construir este relato, que en cada escena refleja la delicadeza y respeto con que fue construido. “Como director me pienso más como una medio para construir una historia, a que sea mi historia. Sin embargo, por más auténtico y real que sea un documental, hay una manipulación de tu parte, es un punto de vista, no es algo objetivo. Esa visión conlleva una gran responsabilidad, porque estás tratando con la vida de personas. Por eso acá hay que dejar el ego de lado y comprender que el documental es de sus protagonistas, no del documentalista”, explica.

Precisamente, es a través de una sutil narrativa ‘invisible’, como el mismo describe, que Tato da cuenta de la realidad de los arrieros de la Cordillera de los Andes. Alejado de presunciones y estereotipos, Arreo muestra la vida de una familia campesina, donde el orgullo por la tierra y la pasión por su forma de vida construyen el argumento central.

¿Cuánto tiempo te tomó hacer este documental?

Fueron 2 años y medio de rodaje y casi 2 años de posproducción. Nunca me planteé que fuesen 4 años, pero sí me propuse no apurarlo. Un documental tiene que ser capaz de hacerte descubrir cosas que jamás pudiste saber antes, de cambiarte. Hay que ir abierto a que el camino te sorprenda por sí solo. En ese sentido el tiempo es clave, y darle tiempo a las cosas fue uno de los grandes aprendizajes que me dejó Arreo, y especialmente Eliseo (el protagonista). Dar con el me hizo entender que todo llega en su momento, pero hay que ser paciente.

¿Qué revela esta producción?

Es una poderosa historia que da cuenta de una realidad en extinción, pero que mantiene su vigencia gracias al orgullo y pasión de sus protagonistas. Se plantean debates sobre temáticas como la urbanización, la propiedad, los hijos, el peligro de los animales depredadores, la tradición, todo a través de una narrativa que invita al público a transportarse a ese lugar y olvidarse de que está viendo una película.

Con más de 10.000 espectadores en Argentina y 8 premios en festivales internacionales -de los 17 en los que ha participado- Arreo logra conquistar con un mensaje honesto y poderoso. “Es una película que habla de la integridad de la persona y su relación con lo que es. Del orgullo de vivir haciendo lo que nos apasiona, en un mundo dominado por la inconformidad. Esas son las historias que merecen ser rescatadas, y para mi fue un honor haberla contado”, concluye.

Para saber más visiten www.arreodoc.com y www.facebook.com/arreodoc

 

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